
Será importante que Geovany Soto dé más de 20 jonrones en 2012, cosa que no ha hecho desde su temporada de novato
Luego de la salida vía agencia libre de Carlos Peña y Aramis Ramírez, el lineup de los Cachorros de Chicago quedó huérfano en materia de poder, un aspecto en el que ya el equipo no destacaba en demasía. En 2011, Peña lideró el departamento de cuadrangulares con 28, seguido por Aramis y Alfonso Soriano con 26. Después, Geovany Soto dio 17 y Starlin Castro 10, únicos jugadores que alcanzaron la decena de cuadrangulares en la temporada.
Sustraídos los 54 jonrones combinados entre Peña y Ramírez, para el 2012 apenas se suman las promesas de Bryan LaHair e Ian Stewart. ¿Cuántos jonrones podrán dar entre los dos? Cualquier proyección es inadecuada, porque LaHair todavía tiene que demostrar que es un jugador de todos los días en las mayores y Stewart viene de perder la mayor parte de 2011 por lesión. Stewart dio 25 jonrones en 2009 y 18 en 2010 con los Rockies, y LaHair dio 89 en los últimos tres años en las menores, pero todo está por verse.
Por eso no extraña que el manager Dale Sveum esté cortejando a Soriano como su posible cuarto bate. Después de todo, es su única garantía de poder en el lineup. El problema es que ese poder no suele venir oportunamente y Soriano ha perdido la etiqueta de productor de carreras. En 2011 nunca fue alineado como cuarto bate y apenas tuvo 94 apariciones en el plato como quinto. En 2010 fueron 18 las apariciones en el cuarto turno y 48 en el quinto. Solo en una temporada con los Cubs, Soriano ha logrado superar las 80 empujadas, precisamente el año pasado en que remolcó 88. Muy lejos están las temporadas de 2002 a 2006, seis años consecutivos donde empujó 90 o más.
Más llamativo es el hecho de que el año pasado Soriano dio 10 jonrones abriendo inning y apenas 6 con corredores en posición de anotar, a pesar de haber consumido 98 turnos en la primera situación y 130 en la segunda. Su OPS bajaba de .982 abriendo inning a .839 con hombres en posición anotadora. Incluso durante la temporada esta particularidad me llamó la atención.
Si LaHair, Stewart y el propio Soto son capaces de dar 20 jonrones en la temporada, en definitiva no serían muchos menos los cuadrangulares que el corazón ofensivo de los Cubs daría con respecto a 2011. Pero 2011 es un año poco atractivo para establecer comparaciones y es una apuesta bastante riesgosa proyectar 20 cuadrangulares por cabeza en ese trío.
Para hacer carreras en 2012, los Cubs deberán recurrir a otras instancias, por ejemplo un 1-2-3 del lineup que se embase y anote con cualquier cosa. Ya desde el año pasado pedía a Castro como el tercer bate, quizás 2012 sea el año donde aprenda y se consolide como bateador desde ese lugar del lineup. De que Castro traiga muchas carreras al plato, independientemente de su número de cuadrangulares, dependerá mucho más el devenir de la temporada 2012 que del número de cuadrangulares que den los Cachorros desde el cuarto, quinto y sexto bates.

