Los problemas del cuerpo de relevistas de los Cubs comenzaron en septiembre del año pasado, cuando la buena actuación de Justin Berg y Esmailin Caridad en ese mes sirvió para planificar este año pero no se trasladó a 2010. Si a eso le agregamos la comentada lesión de Ángel Guzmán, es fácil imaginar el desbarajuste que se produjo en un bullpen que comenzó incompleto, ya que el sustituto de Guzmán supuestamente se iba a buscar en el mercado y no se consiguió. Luego, se suponía que Tom Gorzelanny o Carlos Silva se incorporarían al bullpen, pero el que se sumó fue Carlos Zambrano, en una decisión que tendrá su propio lugar en este recuento. Después, en muchos partidos se le dio la bola a Sean Marshall en situaciones sin trascendencia, cuando él estaba resultando el mejor brazo del cuerpo de relevo, después de Carlos Mármol. Por si fuera poco, John Grabow fue un desastre a tal punto que también tendrá su puesto aparte en el conteo. La guinda fue contratar a mediados de temporada a Bob Howry, de tan mal recuerdo para la afición de los Cubs, sólo para tener que despedirlo poco más de un mes después, cosa que no sorprendió a nadie. Lo cierto del caso es que el panorama del bullpen sólo se aclaró bien entrada la temporada, cuando Marshall se convirtió en el setup de Mármol y Andrew Cashner fue subido de las menores; si bien Cashner tuvo sus muy malas salidas, terminó rindiéndole frutos al equipo la paciencia que mostró con él, ya que se trata de un prospecto importante de la organización. Pero con todo y que se contó con Mármol, el bullpen de los Cubs fue un auténtico dolor de cabeza durante la mayor parte de 2010.
Sean Marshall, el jarrón chino

Sean Marshall, sin rol definido en el cuerpo de relevo de los Cubs, a pesar de ser uno de los mejores lanzadores del equipo en la temporada 2010.
Sean Marshall es líder de los Cubs en juegos lanzados con 20, WHIP con 0.87 y Average en contra con .177. Con récord de 2 ganados y 1 perdido y 3 Holds, Marshall ha sido uno de los hombres más valiosos del cuerpo de relevo de los Cubs, pero como un valiosísimo jarrón chino que no hace juego en ningún lugar de la casa, Lou Piniella no sabe dónde ponerlo.
La culpa, si se quiere, es un poco de Marshall, a quien su habilidad para lanzar días consecutivos un par de innings o para abrir juegos cuando hay que llenar un turno de la rotación, lo ha mantenido a lo largo de su carrera en esa especie de limbo donde conviven los lanzadores que califican para el fantasy baseball como SP/RP, abridor y relevista, ni chicha ni limonada. Al principio de la temporada, cuando Marshall competía con otros tres lanzadores por un cupo como abridor, en realidad Marshall no estaba en la competencia, por esa habilidad para venir desde el bullpen. Lo interesante, es que uno de los puestos abiertos en la rotación de abridores de los Cubs era para suplir los turnos que Ted Lilly perdería en su rehabilitación al principio de la temporada. En otras palabras, Marshall no suplió por un mes a un abridor por su habilidad para suplir a un abridor en cualquier momento. Por suerte, el dúo Carlos Silva–Tom Gorzelanny ha funcionado y los Cubs no han tenido falta de brazos en la rotación.
Pero sí han tenido falta de brazos en el bullpen, y el puesto de preparador en el octavo inning básicamente sigue vacante. En el juego de este domingo, con empate a 3 carreras, Sean Marshall fue llamado y terminó siendo el ganador del partido luego de un inning de labor, demostrando una vez más que sí podría resultar un buen setup. Pero así como nunca fue seriamente considerado para la rotación al principio de la temporada, todavía no ha sido considerado seriamente para el puesto de setup, otra vez por su habilidad para abrir juegos en cualquier momento que se necesite un abridor. Mientras, el equipo sigue experimentando con Carlos Zambrano como relevista y suponemos que tantea el mercado a ver si trae un brazo para el octavo inning. Y Marshall es utilizado en cualquier situación, a veces lo traen para resolver innings complicados, a veces lo usan como especialista ante zurdos, a veces lo traen con el score abierto a favor o en contra, y a veces lo traen en situaciones de rol como la señalada de este domingo.
Veremos qué sucede con Marshall cuando Zambrano sea devuelto a la rotación, o cuando alguno de los abridores actuales vaya a perder uno o dos turnos en la rotación y Piniella tenga que decidir entre darle la bola a Marshall o al propio Zambrano. En un equipo básicamente con seis abridores, mantener a Marshall sin rol definido por su capacidad para abrir en cualquier momento, es un uso absurdo de los recursos disponibles, especialmente si se trata de quien hasta el momento es una de las pocas apuestas seguras en un bullpen que ha sido uno de los principales dolores de cabeza de la temporada.
Tocando fondo: 2 victorias en los últimos 9 juegos

Carlos Silva, el único lanzador de los Cubs que ha ganado en los últimos nueve juegos
Los Cubs rompieron una racha de cuatro derrotas al ganarle a los Marlins de Florida el miércoles, pero se trató apenas de su segunda victoria en nueve juegos. Como dato anecdótico, las dos victorias fueron para Carlos Silva, quien sigue siendo la gran sorpresa positiva de la temporada 2010 del equipo, aunque sus números de efectividad y BABIP se han ido acercando a territorios más realistas que los de sus primeras presentaciones.
Pero la frustración por los resultados del equipo se comienzan a sentir en exceso en la muy impaciente afición de los Cubs. El lunes, abuchearon a Starlin Castro en su debut en casa. Sí, cometió tres errores, pero estamos hablando de un jugador de 20 años que fue subido de doble A directo a las mayores y que en su debut en las Grandes Ligas empujó seis carreras, cosa que nadie en la historia había hecho. Si la afición quiere no ser paciente con sus jugadores, hay que mirar a otros lugares y disfrutar del proceso de crecimiento de una superestrella en ciernes, con sus días buenos y sus días malos.
Pero es que con 15 ganados y 20 perdidos, la temporada 2010 comienza a lucir demasiado larga para los Cubs. Un bullpen muy vulnerable y un bateo que a pesar de tener 5 titulares bateando sobre los .300 (Pueden ser 6 si Starlin Castro se mantiene sobre la cifra en la medida que su número de turnos aumente), no está produciendo cuando cuenta, en buena medida porque los dos principales encargados de producir carreras, Derrek Lee y Aramis Ramírez, no lo están haciendo. Con average de .159 y OPS de apenas .481 en los primeros 32 juegos, la temporada de Ramírez comienza a ser preocupante.
Mientras, Lou Piniella intenta manipular la química del equipo, con decisiones cuestionables como el envío de Carlos Zambrano al bullpen y numerosos cambios en el lineup. Pero si el equipo no es capaz de comenzar a ganar más seguido, la temporada 2010 va a resultar una larguísima pesadilla.