Preparando el lineup de los Cubs para 2011

Marlon Byrd

Con un par de posiciones donde habrá rotación de jugadores y sin una decisión clara para dos de los tres primeros lugares, elaborar el mejor orden al bate será el trabajo más importante que tenga que hacer Mike Quade de cara al comienzo de la temporada 2011 de los Cubs.

La duda más notable. La falta de un auténtico primer bate es lo que ha llamado más la atención de analistas, comentaristas y fanáticos respecto al lineup 2011. Candidatos hay, pero ninguno se lleva el favor unánime y Quade ha dicho que intentará algún tipo de comité entre Blake DeWitt, Jeff Baker, Kosuke Fukudome y Starlin Castro. El principal valor de Fukudome como bateador es precisamente su capacidad para embasarse. En tres temporadas, su OBP es de .368 y en 2010 fue de .371, por lo que cuando Fukudome esté en el lineup, debería ocupar el primer lugar y no otro, a menos que lo manden al octavo.  Baker luce mejor primer bate que DeWitt, pero en principio DeWitt va a jugar más que Baker. A DeWitt no le fue nada bien como abridor de la alineación el año pasado y su OBP fue apenas de .275 en ese turno. Castro, por su parte, tuvo un gran porcentaje de embasado en su primera temporada y por ello podrían ubicarlo de primero en el orden, lugar donde apenas consumió 4 turnos en su año de novato, convirtiendo en una completa incógnita su desempeño ahí.

Alfonso Soriano

No menos importante, el tercer bate. El problema de poner a Castro de primero en el orden es que tampoco hay un candidato claro para ser el tercer bate. El librito dice que tu tercer bate es el bateador más completo del equipo, pues combina contacto, fuerza y velocidad para ser una amenaza tanto con gente en base como bateando por delante de los más poderosos cuarto y quinto del orden. No es fácil escoger al tercer bate entre unos titulares casi todos más con el prototipo de cuarto, quinto o sexto bate que de cualquier otra posición. Carlos Peña no puede ser el tercer bate hasta que demuestre que su average puede ubicarse por encima de los .250. Aramis Ramírez no tiene la velocidad en las bases para ese lugar en el orden. Alfonso Soriano y Geovany Soto están para producir detrás del cuarto y del quinto y no delante. Lo mismo al parecer con Tyler Colvin, que tuvo muchos mejores números bateando de quinto y sexto que de primero y segundo; en el tercer turno no tuvo presencia significativa. Una opción es Marlon Byrd. La otra opción es Castro. Castro está llamado a ser el tercer bate del futuro, si desarrolla más poder que habilidad en las bases, o el primer bate, si desarrolla más habilidad que poder.

Con eso en mente, imagino el lineup de los Cubs con dos opciones, dependiendo quién esté en juego entre Colvin y Fukudome. Con Fukudome en el lineup:

RF- Fukudome

CF- Byrd

SS- Castro

1B- Peña

3B- Ramírez

LF- Soriano

C- Soto

2B- DeWitt

Con Colvin en el lineup:

2B – DeWitt

CF- Byrd

SS- Castro

1B- Peña

3b- Ramírez

RF- Colvin

LF- Soriano

C- Soto

Veremos cuánto difiere el lineup de Quade de este que no es más que una especulación de fanático.

El roster de 40: los jardines

Tyler Colvin

Tyler Colvin

Más por una cuestión de contratos que de desempeño, los jardines de los Cubs en 2011 están más que repletos y seguirán así a menos que se dé una sorpresa tipo el cambio de Vernon Wells de Toronto a LA Anaheim. Pocas historias habrá para contar en los entrenamientos primaverales sobre el outfield del equipo, porque incluso la presencia de Tyler Colvin se convierte en un obstáculo para que surja un nuevo Tyler Colvin este año.

Un jardín de peso… monetario. Alfonso Soriano ganará 19 millones de dólares en 2011. Kosuke Fukudome 14 millones 500 mil. Marlon Byrd, toda una ganga, 5 millones 500 mil. Y la presión es por darle más turnos a Colvin, quien fue la grata sorpresa del año pasado. Esa presión ya ha hecho que Mike Quade hable de cómo le dará descanso a los tres titulares y rotará a los cuatro jugadores para evitar bajones en el rendimiento y para maximizar la defensiva. ¿Qué se puede esperar de este outfield? No algo muy distinto de lo que se obtuvo el año pasado. Ligar por un Soriano otra vez sano todo el año, un Byrd con un poco más de poder pero con el mismo average, un Fukudome que se embase consistentemente para que pueda ser el primer bate mientras esté en el lineup y un Colvin que continúe su desarrollo y no viva regresiones de segundo año. Es poco pedir para un jardín que costará casi 40 millones de dólares en 2011.

Kosuke Fukudome

Brett Jackson, el futuro. Se espera que Brett Jackson se convierta en un grandeliga en 2012, pero este año estará de invitado en el campo de entrenamientos. La organización de los Cubs tiene muchas expectativas con él, por lo que hay que estar muy atentos a su desempeño este año, porque un buen entrenamiento, un gran comienzo en las menores y algún bajón de los cuatro mencionados arriba, podría significar que Jackson suba a las Grandes Ligas antes de lo que se pronostica, tal como sucedió el año pasado con Starlin Castro y Andrew Cashner.

¿Un quinto jardinero? En el campo de entrenamiento estará además Fernando Pérez, llegado al equipo como parte del cambio de Matt Garza. También hay jardineros invitados, como un querido de la afición de los Cubs, el veterano Reed Johnson, entre otros. Con la poca movilidad de los jardines de los Cubs, estos jugadores tienen una tímida esperanza de hacer el equipo; para ello, necesitan que en el roster haya espacio para un quinto outfield.

Competir o reconstruir, he ahí el dilema

2010 ha sido el inicio de la era de Starlin Castro

Para los Cubs, la temporada de 2010 comenzó con la esperanza de que 2009 hubiera sido un pequeño tropiezo y que el equipo recuperaría la forma que lo llevó a ganar la División Central en 2007 y 2008. Pero la primera mitad del año muestra que aquellos que predijeron que el actual roster había comenzado en 2009 su ciclo de declive, han estado más acertados que aquellos que pensaban que los elementos para ganar seguían ahí. El problema es que a estas alturas las opiniones siguen divididas sobre si los Cubs 2010 están compitiendo por la postemporada o no. Ganar 3 de 4 a los Phillies el pasado fin de semana disparó todos los optimismos; perder el primero contra los Astros devolvió las aguas a cotas más realistas, porque siendo no uno sino dos los equipos que hay que perseguir en la División, dado que San Luis y Cincinnati llevan toda la temporada empatados en el primero, es bastante poco probable que los Cubs logren remontar dos desventajas de 10 juegos cuando faltan 68 partidos por jugar.

Mientras, el equipo luce tímido a la hora de asumirse como vendedor de cara a cambios entre equipos, y la fecha tope para hacerlos se acerca. Pero más allá de hacer o no hacer cambios, los Cubs tienen que enfrentar el hecho de que su roster es bastante costoso y muchas de las piezas más onerosas están entre dicho. Alfonso Soriano ha recuperado esta temporada parte del prestigio perdido, pero su producción en el campo difícilmente justifique los 18 millones de dólares anuales que ganará hasta 2014. Así mismo, Carlos Zambrano se ha convertido en un dolor de cabeza para el equipo, más por su salario que por sus problemas emocionales, pues son los alrededor de 18 millones de dólares anuales que ganará hasta 2013 los que impiden explorar la opción de darle un nuevo aire al jugador, cosa que quizás sea lo que necesite para realmente controlar su carácter. Aramis Ramírez, Kosuke Fukudome y Ryan Dempster tienen contratos de más de diez millones de dólares para el año que viene y habrá que ver si los Cubs intentan retener a Ted Lilly y Derrek Lee, quienes finalizan contratos en 2010.

Con ese panorama, no es casual que 2010 haya sido un año de novatos para los Cubs. Starlin Castro, Tyler Colvin y Andrew Cashner están llamados a tener roles importantes en 2011 y el que los estén teniendo en 2010 es muestra de cómo el equipo ha iniciado el proceso de reconstrucción aunque no lo haya anunciado oficialmente. Un equipo que pone a sus dos novatos de 1º y 2º bate, es un equipo que está explorando opciones, no un equipo que está en medio de una lucha divisional. Con la organización llena de talento, se puede esperar que en 2011 otros jugadores suban e impacten inmediatamente al equipo grande. Y si Aramis tiene un prolongado slump como este año, no sería de extrañar que Josh Vitters reciba el llamado y el equipo lo maneje de manera similar a como lo ha hecho con Castro y Colvin. Así las cosas, que los Cubs aceleren el proceso cambiando a Lee o a Lilly por algunos prospectos encajaría perfectamente en el quehacer actual de la organización, aunque a estas alturas del año históricamente el equipo sea un comprador.

Los días pasan y las rachas de ganados se siguen cortando con rapidez. Poco a poco serán más los convencidos de que el año 2010 está resultando un año de transición, el final de la era de Carlos Zambrano como as y el comienzo de la era de Starlin Castro. O quizás el final de la era de Derrek Lee y el comienzo de la de Castro. En todo caso, será interesante ver si la gerencia de los Cubs se atreve a hacer algunos movimientos que aceleren esa transición.