Nueva oficina, nuevo manager, pero qué más

Theo Epstein y Jed Hoyer con un importante rompecabezas en mano

Theo Epstein y Jed Hoyer se la están tomando con calma, con mucha más calma de la que los fanáticos de los Cachorros suelen aguantar, y eso es bueno. Rumores van y rumores vienen, pero hasta ahora, más allá de despedir a Mike Quade y contratar a Dale Sveum como el nuevo manager, los movimientos de la oficina de los Cubs se cuentan con una sola mano y se pueden calificar de menores. David DeJesus es un veterano que ayudará a redondear el lineup y le dará un poco más de defensa a los jardines. Ian Stewart es una apuesta que pudiera funcionar y que mejorará la defensa en la esquina caliente (No porque sea un gran guante sino porque cualquier 3B significa una mejoría frente a lo poco que aportaba defensivamente Aramis). Pero la rotación necesita uno o dos brazos, falta un primera base, quizás un segunda base y el lineup adolece casi por completo de bateadores de poder.

¿Qué van a hacer Epstein y Hoyer? Por lo pronto, nada que signifique hipotecar el futuro de los Cubs por intentar competir en 2012. Pero tampoco pueden renunciar del todo a 2012, so pena de que la afición pierda muy rápido el interés en el actual proyecto. Y tal como está actualmente el roster, muchos de los dueños de tickets de temporada estarán tentados a pedir que les devuelvan los reales.

La búsqueda apunta a los mismos lugares. Prince Fielder, el agente libre más atractivo del mercado, es 1B, zurdo, de poder y todavía es joven, por lo que cuadra en los planes a futuro del equipo y levantaría de inmediato el interés por la temporada 2012. Pero son muchos los que desconfían del rendimiento a largo plazo de Fielder, y la gerencia de los Cachorros parece ubicarse entre esos que temen un rápido declive del jugador una vez que pase de los 30 años, por lo que no estarían tan dispuestos a ofrecer un contrato por más de 5 o 7 años y eso pudiera estar separando al toletero de recalar en el Wrigley Field.

Otra opción es ir a por un cambio. Se habla del interés en Anthony Rizzo, actualmente en la organización de los Padres de San Diego. Rizzo es un 1B zurdo de poder que originalmente fue firmado por el propio dúo Epstein-Hoyer y que fue a parar a los Padres en el cambio por Adrián González. Rizzo quizás necesitaría un año más en las menores, porque el año pasado no le fue nada bien en el equipo grande, por lo que un cambio pudiera venir acompañado de la firma de un 1B de menor perfil como solución a corto plazo. Luke Scott o el propio Carlos Peña encajarían en ese rol mientras Rizzo termina su proceso de adaptación a las mayores.

También pudiera tocársele las puertas a los Ángeles de Los Ángeles de Anaheim, que con la firma de Albert Pujols tiene dos primeras base de más. El segundo en la votación de novato del año en la Liga Americana el año pasado, Mark Trumbo, de quien la gerencia de los Angels ha dicho que intentarán convertir en 3B, dio 29 jonrones en su primera temporada en las mayores. Así mismo, Kendry Morales, que ha estado muy lesionado la última temporada y media, es otra pieza apetecible aunque ello depende de su estado de salud. Los Ángeles tiene piezas de sobra en cada una de las posiciones que pudieran ocupar Trumbo y Morales, por ello no hay que descartar una negociación. Claro que ahora los Angelinos hablan de cambiar a Bob Abreu, lo cual sacaría a Morales del mercado y mientras Trumbo no sea descartado como 3B tampoco se puede decir que esté del todo disponible.

Matt Garza está siendo apetecido por varios equipos

El problema es a quién dar a cambio. La granja de los Cubs no es lo profunda que se quisiera, y las piezas en el roster mayor que despiertan la codicia de otros equipos son bastante contadas. Matt Garza es el jugador más atractivo del equipo y que se considera disponible, pero cambiarlo exigiría un retorno importante, porque traer a Garza al equipo significó desprenderse de varios prospectos importantes y porque además debilitaría una de las áreas que hace falta fortalecer, como lo es la rotación abridora. Otras piezas apetecibles son Sean Marshall, Andrew Cashner y en menor medida Marlon Byrd, Carlos Mármol y Geovany Soto.

Con respecto al mercado de lanzadores, todavía siguen sin firmar Edwin Jackson, Roy Oswalt, Pat Maholm e Hiroki Kuroda, entre los más atractivos, con reportes de posible interés de los Cachorros en los dos últimos. De hecho, es muy probable que Maholm termine firmando con los Cubs en los próximos días.

Por ahora, tal como están las cosas, el equipo presentaría un lineup como el que sigue: 1B-Bryan LaHair, Jeff Baker, 2B-Darwin Barney, SS-Starlin Castro, 3B-Ian Stewart, LF-Alfonso Soriano, CF-Marlon Byrd, RF-David DeJesus y C-Geovany Soto. Mientras, la rotación abridora la formarían Matt Garza, Ryan Dempster, Carlos Zambrano, Randy Wells y Andrew Cashner, con Carlos Mármol como cerrador. Nada para entusiasmarse y a eso es a lo que se está enfrentando la oficina de los Cubs. Hay que incluir algunos movimientos porque aunque el futuro sea la meta, el presente no es nada halagador y lo que siempre decimos acá, los fanáticos de los Cachorros ya han esperado demasiado como para que la única promesa de una nueva oficina sea mayor espera.



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