
Carlos Zambrano no lanzará de nuevo para los Cubs
Epstein lo dejó entrever horas antes en una entrevista en la que le preguntaron por el lugar de Zambrano en la nueva filosofía del club. Epstein respondió que en el equipo que estaban proyectando no tenía cabida la actitud que Zambrano había mostrado en las recientes temporadas. Le faltó decir que en la nueva filosofía tampoco cabía esperar a ver si la actitud de Zambrano era en parte resultado de su relación con la anterior gerencia. Cortar por lo sano. Y bienvenido sea.
Porque siendo pragmáticos, esperar que Epstein y en especial Dale Sveum dedicaran energía en sus ya de por sí difíciles trabajos para ver cómo lidiaban con el Toro y cómo reaccionaba Zambrano tras cada juego, era pedirles demasiado. Las verdaderas opciones no eran otras que dejarlo libre y pagarle 18 millones por no jugar o cambiarlo y recibir algo por el jugador: un descuento en esos 18 millones y alguna que otra pieza.
El descuento fue de 3 millones, poco, y los Cubs tendrán comprometidos 15 millones de su presupuesto 2012 en pagarle a Zambrano por lanzar para los Marlins. Pero la pieza adicional recibida tiene cierto potencial de ser mejor de lo que luce en el papel. Chris Volstad tiene 25 años, 2012 es su primer año de elegibilidad para el arbitraje salarial y desde 2008 ha sido parte de la rotación abridora de los Marlins sin los resultados esperados por el equipo. Los Marlins, en efecto, esperaban una estrella, no en balde fue su primera escogencia del draft de 2005 y lo subieron al equipo grande cuando tenía 21 años, dándole de inmediato responsabilidades de abridor.
Ahora, Volstad llega a un equipo donde lo único que se espera de él es que las máquinas dispensadoras de Gatorade permanezcan intactas a su paso. Quién sabe si eso es lo que necesita el jugador para dejar unos números más sólidos que el 4.59 de efectividad y 1.409 de WHIP que ha acumulado en sus 4 primeras temporadas en liga grande.
Volstad es otra apuesta de bajo riesgo y con cierto potencial de dividendos del dúo Epstein-Hoyer. Frente a la apuesta de alto riesgo que significaba mantener a Zambrano en el róster parece incluso una medida conservadora. La ganancia mayor se supone vendrá en el ambiente dentro del clubhouse. La ganancia en el terreno será adicional. Veremos cuáles son las pérdidas.



Hola Luis. Personalmente no me gusta el cambio, creo que Zambrano todavia tenia mucho que aportar; prefiero tener a El Toro lanzando que a este Volstad (de verdad espero que me tape la boca).
Que apuesta representa mas riesgos para los Cubs:?
- Un talento probado como el de Zambrano pero con innegables problemas de conducta?
- Un prospecto que despues de 4 años sigue siendo prospecto y que el primer año va a tener un costo indirecto de $15MM?
Pienso que Garza y Zambrano eran un duo que representaban cierta garantia a pesar de los problemas que presentaron cada uno de ellos.
No se; esperaba algo mejor por Carlos Zambrano.
Saludos…
No sé, Néstor, siento que este cambio no puede ser juzgado por razones deportivas a pesar de que lo intentemos. No estamos hablando de un jugador sin antecedentes. En 2009 tuvo su famosa explosión en el terreno. Llegó a 2010 diciendo que había cambiando por su hija. Luego vino el altercado con Lee. Llegó a 2011 diciendo que estaba curado por el tratamiento antira. Y vino lo de abandonar la concentración. En ese juego, cuando se autoexpulsó lanzándole a Chipper Jones por detrás del cuerpo, los Bravos salieron del dogout y ni un solo Cub se movió de su posición. En el caso Zambrano lo que estaba rota era la confianza del dogout. Por eso entiendo que la nueva gerencia haya decidido no gastar energías tratando de arreglar lo que quedaba de relación entre Zambrano y el dogout. Ahí está toda la explicación del cambio, creo yo.
Así, las posibilidades reales eran o cambiar a Zambrano por lo que fuera o comerse esos 18 millones de dólares y mandarlo a casa. Se obtiene a Volstad y quizá lance bien, quizás no, pero será más de lo que habría lanzado el Toro con el club, porque la nueva gerencia no estaba dispuesta a darle una nueva oportunidad. Cada vez luce más claro que esas eran las variables que Epstein estaba valorando: si no lograban cambiarlo lo mandaban a la casa.
“…cuando se autoexpulsó lanzándole a Chipper Jones por detrás del cuerpo, los Bravos salieron del dogout y ni un solo Cub se movió de su posición.”
No sabia de ese “pequeño” detalle, creo que esa frase resume todo el sentimiento que provoco este cambio.
De todas formas creo que se pudo haber recibido algo mejor por el, quizas adicional a Volstad una ronda en un futuro draft.
Como todavia creo que Epstein es un hacedor de milagros, seguire confiando en sus decisiones…
Quizás sí, pero los Marlins estaban en una posición de poder y de ahí es difícil sacarle mucho a un equipo. Zambrano tenía poder de veto y se daba por descontado que al único sitio donde estaba dispuesto a ir era a los Marlins. Además Miami no tenía por qué recibir a Zambrano, aun con lo que haya dicho Guillén al respecto. En cambio, es muy probable que hayan negociado asumiendo que los Cubs querían salir del Toro sí o sí y a partir de ahí todas sus ofertas deben haber sido más dinero asumido por los Cubs menos interesantes los jugadores que entreguemos. En una situación así, al menos los Cubs tienen una pieza que permite ser analizada con algo de expectativas positivas.
Mira, aquí está el video de la expulsión de Zambrano: http://li.co.ve/fzq El lanzamiento no fue por detrás sino a las rodillas, me engañó el recuerdo, pero lo que me impresiona es cómo el infield de los Cubs ni se inmuta y caminan al montículo como si se hubiera ordernado un cambio de lanzador mientras los Bravos estaban fuera del dogout. Eso ya demuestra que los jugadores le habían dado la espalda a Zambrano y es el sentimiento que Epstein dice que encontró al indagar sobre el caso y la posibilidad de mantener a Zambrano en el club, negociarlo o comerse esos 18 millones, que al parecer también estaban dispuestos a simplemente mandar a Zambrano a su casa en 2012 si nadie lo quería.