El caso Zambrano

Carlos Zambrano, 1.59 de efectividad en sus últimas 8 salidas como abridor

Carlos Zambrano ha estado inmenso desde que regresó a la rotación de los Cubs: 6 ganados, 0 perdidos y 1.59 de efectividad, pero sobre todo se le ha visto calmado y comedido, dando a entender que el tratamiento de manejo de ira al que fue sometido mientras estuvo alejado del club, dio excelentes resultados. Pero los Cubs han tenido tantos dimes y diretes esta temporada con Zambrano que a pesar de este gran retorno del Toro, o quizás debido a ello, sigue estando en el ambiente la pregunta: ¿Cuáles son los planes de los Cubs con Zambrano?
Cuando Zambrano fue reincorporado al equipo, el sentimiento general era que el jugador sería cambiado más tarde o más temprano y que lo utilizarían como abridor para mejorar su valor en el mercado de cara a ese inevitable cambio. Bueno, su valor en el mercado está más alto que en cualquier momento de esta temporada y si sigue lanzando así, al finalizar 2010 el Toro volverá a ser una pieza bien apetecible para muchas organizaciones. Pero los Cubs son reconocidos por cambiar sus planes sobre la marcha, y en esta temporada el propio Zambrano ha sido una muestra de cómo con este equipo nunca se sabe exactamente dónde se está pisando.
Zambrano tuvo un mal primer mes de temporada y eso lo envió al bullpen, donde no tuvo tiempo de consolidarse en su rol ni tampoco lanzó de manera sobresaliente, pero regresó a la rotación, entre otras cosas porque con el cambio de Ted Lilly quedó un puesto vacante en ella. De nuevo como abridor, continuó teniendo una temporada de altibajos. Luego vino el incidente que llevó a Zambrano a la suspensión y al tratamiento para manejo de la ira, cosa que salvó un poco la responsabilidad del equipo en la mala primera parte de la temporada del jugador, porque la decisión de obligarlo a ir al tratamiento ahora luce un movimiento genial.
El jugador ha dicho que quiere continuar con la organización y muy probablemente esté intentando limar asperezas en el clubhouse, que le dio la espalda tras el incidente con Derrek Lee. Además, su contrato le garantiza 17.875.000 de dólares en 2011 y 18 millones en 2012, cualquier intento de los Cubs por cambiar a Zambrano tendrá que estar acompañado de un importante desembolso por parte del equipo.
Así las cosas, quizás lo mejor para el equipo sea olvidar el pasado reciente y disfrutar de este Zambrano, sin ira y sin desplantes, con éxito en la lomita y dispuesto a retirarse como Cubbie. Esperemos que una nueva racha de malos resultados, como le sucede a casi todos los atletas, no vuelva a producir que el equipo apriete el botón de pánico ni que el jugador tenga una regresión en su tratamiento.



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