
2010 ha sido el inicio de la era de Starlin Castro
Para los Cubs, la temporada de 2010 comenzó con la esperanza de que 2009 hubiera sido un pequeño tropiezo y que el equipo recuperaría la forma que lo llevó a ganar la División Central en 2007 y 2008. Pero la primera mitad del año muestra que aquellos que predijeron que el actual roster había comenzado en 2009 su ciclo de declive, han estado más acertados que aquellos que pensaban que los elementos para ganar seguían ahí. El problema es que a estas alturas las opiniones siguen divididas sobre si los Cubs 2010 están compitiendo por la postemporada o no. Ganar 3 de 4 a los Phillies el pasado fin de semana disparó todos los optimismos; perder el primero contra los Astros devolvió las aguas a cotas más realistas, porque siendo no uno sino dos los equipos que hay que perseguir en la División, dado que San Luis y Cincinnati llevan toda la temporada empatados en el primero, es bastante poco probable que los Cubs logren remontar dos desventajas de 10 juegos cuando faltan 68 partidos por jugar.
Mientras, el equipo luce tímido a la hora de asumirse como vendedor de cara a cambios entre equipos, y la fecha tope para hacerlos se acerca. Pero más allá de hacer o no hacer cambios, los Cubs tienen que enfrentar el hecho de que su roster es bastante costoso y muchas de las piezas más onerosas están entre dicho. Alfonso Soriano ha recuperado esta temporada parte del prestigio perdido, pero su producción en el campo difícilmente justifique los 18 millones de dólares anuales que ganará hasta 2014. Así mismo, Carlos Zambrano se ha convertido en un dolor de cabeza para el equipo, más por su salario que por sus problemas emocionales, pues son los alrededor de 18 millones de dólares anuales que ganará hasta 2013 los que impiden explorar la opción de darle un nuevo aire al jugador, cosa que quizás sea lo que necesite para realmente controlar su carácter. Aramis Ramírez, Kosuke Fukudome y Ryan Dempster tienen contratos de más de diez millones de dólares para el año que viene y habrá que ver si los Cubs intentan retener a Ted Lilly y Derrek Lee, quienes finalizan contratos en 2010.
Con ese panorama, no es casual que 2010 haya sido un año de novatos para los Cubs. Starlin Castro, Tyler Colvin y Andrew Cashner están llamados a tener roles importantes en 2011 y el que los estén teniendo en 2010 es muestra de cómo el equipo ha iniciado el proceso de reconstrucción aunque no lo haya anunciado oficialmente. Un equipo que pone a sus dos novatos de 1º y 2º bate, es un equipo que está explorando opciones, no un equipo que está en medio de una lucha divisional. Con la organización llena de talento, se puede esperar que en 2011 otros jugadores suban e impacten inmediatamente al equipo grande. Y si Aramis tiene un prolongado slump como este año, no sería de extrañar que Josh Vitters reciba el llamado y el equipo lo maneje de manera similar a como lo ha hecho con Castro y Colvin. Así las cosas, que los Cubs aceleren el proceso cambiando a Lee o a Lilly por algunos prospectos encajaría perfectamente en el quehacer actual de la organización, aunque a estas alturas del año históricamente el equipo sea un comprador.
Los días pasan y las rachas de ganados se siguen cortando con rapidez. Poco a poco serán más los convencidos de que el año 2010 está resultando un año de transición, el final de la era de Carlos Zambrano como as y el comienzo de la era de Starlin Castro. O quizás el final de la era de Derrek Lee y el comienzo de la de Castro. En todo caso, será interesante ver si la gerencia de los Cubs se atreve a hacer algunos movimientos que aceleren esa transición.


