
Kosuke en el círculo de espera
Quizás lo único que puede pedírsele a un manager durante un partido es que le dé al equipo opciones suficientes de ganar. ¿Cuáles son las decisiones que puede tomar un manager para que su equipo tenga las mejores opciones de ganar? Realmente no muchas, ordenar algunas jugadas de bateo y corrido, quitarle el bate en ciertas situaciones a los contrario, sustituir a los lanzadores a tiempo y hacer alguno que otro movimiento en el lineup que pueda tener algún impacto, todo ello supeditado por la ejecución de los efectivos que tiene a cargo.
En el juego de este miércoles, hubo una de esas situaciones donde pudo esperarse un poco más de esfuerzo o mejor dicho, de dinamismo, de parte del manager Mike Quade. Corría apenas el quinto inning en un juego empatado a 1 carrera. Había hombre en primera y segunda con un out y llegó el turno del pitcher. La pregunta en el ambiente es si se pone al lanzador a tocar o lo sustituyes por un emergente buscando algo más que avanzar a los corredores entregando un out. La respuesta depende principalmente del contexto. Tu lanzador es Doug Davis, veterano que ha mantenido en una carrera a los Astros por cinco entradas, y le seguirá Kosuke Fukudome, un bateador que ha empujado tres carreras con hombres en posición anotadora y con el que anotan apenas 6% de los corredores que encuentra embasados en su turno.
¿Qué hizo Quade? Lo más obvio, puso a tocar a Davis y le tocó el turno a Fukudome con hombres en segunda y tercera y dos outs. Fukudome se fue con el primer lanzamiento y entregó el tercer out de la entrada. Si el japonés hubiera dado un hit quizás no estaríamos hablando de esto, o tal vez sí, quién sabe. Desde mi posición personal, la decisión de Quade no luce como la mejor para darle al equipo las mejores opciones de ganar.
Por qué no quitarle el bate a Davis. El veterano ya te había dado los mejores cinco innings que ha lanzado en la temporada, cuántos más creía Quade que Davis le iba a dar en ese juego. El zurdo lanzó el sexto no sin problemas pero sin carreras y en el séptimo embasó a los dos corredores que a la postre significarían las dos carreras con las que perdieron los Cubs. Si un emergente tomaba turno por Davis y fallaba, bueno, Quade lo intentó, y nadie iba a preguntar por el sexto de Davis. Además, con lo poco productivos que han estado los Cubs con hombres en posición anotadora, entregar un out debería ser una jugada fuera del repertorio de Quade.
No sé, insisto en que no es mucho lo que el manager puede hacer, pero aquí me da la impresión de que Quade hizo demasiado poco. No será por esta jugada, pero ya son varios los que cuestionan públicamente a Quade y algunos lo están sentando ya en la silla caliente.

