2 ganados, 4 perdidos, terminó la primera semana de la temporada de 2010 y los Cubs se colocan de penúltimos en su división, sólo por encima de los aún sin victorias Astros de Houston. El resultado negativo de los Cubs se debe básicamente a dos cosas: poco bateo y fallas del bullpen, porque después del primer juego en que Carlos Zambrano fue bateado con facilidad, los abridores de los Cubs han estado poco menos que intraficables. De esta primera semana vale la pena destacar tres cosas:

Tom Gorzelanny estuvo muy bien este domingo, pero no tuvo decisión.
1-El pitcheo abridor está muy bien: Si Carlos Zambrano se mantiene como en su segunda presentación, dejando la primera para el olvido, y Carlos Silva y Tom Gorzelanny se consolidan como unas agradables sorpresas, la rotación abridora de los Cubs le dará muchas oportunidades al equipo de ganar. Y cuando Ted Lilly regresé de su rehabilitación, la cual parece en vías a alargarse más allá de abril, la decisión de enviar a Silva o a Gorzelanny al bullpen puede ser tomada como una buena noticia para un cuerpo de relevistas que es la segunda cosa más destacada de la semana, pero en nota negativa.
2-El relevo dará muchos dolores de cabeza: Ya lo dijimos en el post anterior, este cuerpo de relevistas puede llevarse por la calle de la amargura la temporada 2010. De las cuatro derrotas, tres fueron a manos del relevo, las tres con ventajas desperdiciadas. Sin embargo, Carlos Mármol extendió su racha de salvados consecutivos, que ya va por 13, preservando las dos victorias de la semana, y de la temporada, de los Cubs. Particularmente, el salvado que obtuvo el sábado fue impresionante, ponchando a los tres rojos que enfrentó y haciéndolos lucir bastante indefensos frente a su repertorio.
3-Demasiado dependientes del jonrón: De las 17 carreras que anotaron los Cubs durante la semana, sólo 6 fueron por vías diferentes a los batazos de cuatro esquinas. El equipo bateó muy poco, a tal punto que de los jugadores que acumularon más de cinco turnos durante la semana, el cuarto mejor es Jeff Baker, con average de .200. Así es difícil construir cualquier tipo de rally, pero esta jonrondependencia puede pasar factura. A lo largo de la temporada se verá qué tan relevante estadísticamente es que en los dos juegos ganados todas las carreras se anotaron por jonrón (de hecho, se necesitaron 5 jonrones para anotar 6 carreras) y los dos juegos donde no se dieron jonrones se perdieron.

