
Carlos Zambrano, se ha convertido en la papa caliente de los Cubs.
Carlos Zambrano comenzó muy mal la temporada 2010. De los cinco abridores de los Cubs, sus números eran de lejos los peores. Y la rehabilitación de Ted Lilly había sido todo un éxito y estaba listo para regresar al equipo, por lo que había que tomar una decisión: mover a un abridor al bullpen para darle paso a Lilly. Entonces, los Cubs decidieron lo impensable, movieron a Zambrano al cuerpo de relevos. ¿Desconfianza del manager en el venezolano, decisión deportiva basada en las necesidades del equipo, zarandeo a los egos y estados de ánimo de un equipo que estaba luciendo mal en el campo? A estas alturas ya no se puede explicar el plan que el equipo tenía con Zambrano, si es que hubo plan alguno.
Lo cierto es que en la última semana, Zambrano pasó de ser el setup del equipo a perder el puesto como setup; luego quedó un par de días en el ostracismo, nadie lo mencionaba, no lo utilizaban; después el equipo anunció que lo comenzarían a utilizar como relevo largo, es decir, en situaciones de poco riesgo; entonces en el juego del martes lo utilizaron para sacar los últimos tres outs del juego, aunque no había situación de salvado; y al día siguiente se conoce la decisión de que volverá a la rotación, por lo que su trabajo en el bullpen será para construir la fortaleza de brazo necesaria para ser abridor, fortaleza que perdió cuando lo sacaron de la rotación. Claro que la culpa nunca es del plan (o de la ausencia de uno, insisto) y la decisión de devolver al Toro a la rotación supuestamente se toma porque la recta del lanzador no recuperó la fuerza necesaria para el rol de relevo corto.
Ahora, los Cubs devolverán a Zambrano a la rotación, luego de jugar con su confianza y su orgullo, porque un mal comienzo de temporada se transformó en un fracaso tal que como abridor tuvieron que mandarlo a relevar y como relevista tuvieron que devolverlo a la rotación; mientras, el equipo también tendrá que decidir a quién enviar al bullpen o cambiar a otro equipo entre Carlos Silva y Tom Gorzelanny, luego de darles a ambos jugadores un voto de confianza el cual ninguno de los dos ha defraudado. Lo increíble de la situación, es que el plan al comienzo de temporada era ese: cuando llegara Lilly, o Silva o Gorzelanny irían al bullpen. La inspiración de momento de alguien, creo un auténtico problema de manejo de relaciones en el equipo, y muchas veces el trabajo del manager y del gerente general es simplemente eso, manejar las relaciones del equipo para que las máquinas de ego que suelen ser los atletas profesionales, estén contentos. Y es difícil imaginar que Zambrano esté contento en este momento. Quizás eso incida positivamente en su desempeño, después de todo le dicen el Toro. Sin embargo, la vox populi era que el carácter explosivo de Zambrano estaba afectado negativamente su rendimiento, a tal punto que el jugador había prometido cambiar para esta temporada. Y de que cambió cambió, aceptando dócilmente y con la actitud más positiva posible este juego de rol donde lo han metido.
Mientras, el equipo tomó la decisión de ir con Sean Marshall de setup, y al parecer sigue en búsqueda de un brazo para el bullpen, cosa que se supone también estaba en el plan desde los entrenamientos primaverales, pero a estas alturas ya nadie puede decir si existe algo como un plan en el manejo de la temporada 2010.