
Lou Piniella entregándole la bola a Carlos Zambrano. ¿Cuántas veces veremos esta escena en 2010?
Mucho se ha hablado del movimiento de Carlos Zambrano al bullpen de los Cubs. Se ha dicho, y el propio Zambrano así lo expresa, que es una medida temporal, es decir, que en cualquier momento el Toro será reinstalado en la rotación de abridores del equipo. Lo que no está muy claro es cuándo. Y si vemos el caso más detenidamente, hay más razones para dejar a Zambrano en el bullpen que para devolverlo a la rotación.
Porque al equipo le sobra un abridor y le falta un relevista. Desde antes de la lesión de Ángel Guzmán durante los entrenamientos primaverales, se decía que el equipo iría al mercado a buscar otro relevista. Se lesionó Guzmán y entonces eran dos los brazos que faltaban y no se agregó ninguno. Mientras, la presencia de Carlos Silva y de Tom Gorzelanny en la rotación era temporal hasta que se incorporara Ted Lilly. Al reincorporarse Lilly, la mala actuación de Zambrano y la inesperada solidez de Silva y de Gorzelanny facilitó la decisión de a quién mover al bullpen, sin tener que enfrentar el verdadero dilema: el equipo no tiene quien le prepare el terreno al cerrador Carlos Mármol, mucho menos quien lo reemplace si Mármol no está disponible en una situación de salvar o si tiene algún paso por la lista de incapacitados.
Si Zambrano enmienda su temporada, volviendo a mostrar números dominantes, y es regresado a la rotación, el cuerpo de relevistas queda con la misma falta de setup y ninguno de los abridores, salvo Ryan Dempster, tienen el repertorio que se espera de un preparador. Pero Dempster ha sido, junto a Silva, el mejor abridor del equipo en lo que va de temporada. Por si fuera poco, Zambrano está mostrando buenas dotes como el preparador de Mármol. En los 3 juegos donde ha actuado como relevista, ha lanzado 3.3 innings en total, permitiendo apenas una carrera, 5 hits y ponchando a 3. Pero de los 3 juegos, el más importante ha sido el segundo, contra los Nationals de Washington, donde entró con el juego empatado a 3 y lanzó 1.2 innings sin permitir carreras, lo cual fue clave para que el equipo ganara en 10 innings.
Así, Zambrano comenzó su aventura como relevista con muy buen pie, y esta situación podría ayudar a enmendar el caos que ha sido el bullpen de los Cubs sin necesidad de traer otro brazo. En contra de mantenerlo allí, al parecer estaría el propio jugador y su contrato, que uno no le paga 18 millones de dólares al año a un lanzador para que lance apenas 80 innings, que es lo que suelen lanzar los relevos con la función actual de Zambrano.