
Con Carlos Zambrano el carácter siempre será un tema
Carlos Zambrano está volviendo a ser noticia por las razones que a la prensa y a buena parte del público les gusta que Big Z sea noticia. Con él, muchos actuamos como observadores de un volcán, medimos los gases, la ceniza que desprende, el calor de la tierra y aunque reportemos que todo está bien, en el fondo esperamos que venga la erupción para poder estar en el centro de los acontecimientos.
Cuando Zambrano rompió el silencio sobre la mala temporada de los Cubs, diciendo cosas como que el equipo parecía de triple A y que no se debían cometer errores como el que cometió Carlos Mármol lanzándole a Ryan Theriot, muchos reportajes pusieron sus palabras en el contexto de un nuevo episodio de ira en la carrera del Toro. En lo particular, y lo señalé a través de Twitter, pensé que por primera vez en mucho tiempo Zambrano lució asumiendo su rol de líder del equipo, de vocero público de una franquicia donde todos los jugadores parecieran preferir pasar agachados, como si los 102 años sin Serie Mundial los dejaran mudos frente a las cosas que está viviendo el equipo. Un Zambrano líder sería el paso extra luego de batallar por varias temporadas con su carácter. Pero al parecer sus comentarios no fueron bien recibidos y se impuso la idea de que el jugador se había pasado de la raya y que otra vez se dejaba llevar por sus emociones.
Las emociones de Zambrano volvieron a ser noticia, gracias a una conversación con el periodista Ken Rosenthal sobre un posible cambio de Big Z a otro equipo. Al parecer, Zambrano le dijo a Rosenthal que él quería quedarse con los Cubs pero que si el equipo tenía una buena propuesta, él estaba dispuesto a no hacer uso de su cláusula de veto a cualquier cambio. La noticia de esa declaración fue esto último, pues se trató de la primera vez en su carrera que el Toro no era enfático sobre impedir cualquier intento de cambiarlo de equipo. Por supuesto la parte de querer seguir vistiendo el uniforme de los Cubs quedó opacada en los reportes que se hicieron de la noticia, y Zambrano se lo reclamó a Rosenthal este sábado en medio del partido que los Cubs sostuvieron con los Yankees de New York en el Wrigley Field. Otra vez, los reportajes hablaron del ímpetu del jugador, pues obligó a Rosenthal, que ejercía de comentarista de televisión en ese partido, a responderle en medio del juego, cosa completamente inusual en la cobertura del béisbol. El incidente no pasó de ser una anécdota, pero otra vez enmarcada en el carácter explosivo de Zambrano, e incluso Rosenthal, al desestimar la importancia del asunto, lo hizo diciendo que ese no estaba en el top 10 de la lista de desplantes del Toro.
¿Son incidentes aislados o es Big Z volviendo por sus fueros? Difícil saberlo, pero es justo en estos momentos, con un equipo intentando ganar algún tipo de relevancia, con un jugador presionado para rendir más de lo que ha hecho hasta ahora, y con rumores sobre posibles interesados en hacerse con los servicios del jugador, cuando el coctel de presiones se vuelve difícil de digerir para un carácter explosivo como el de Zambrano. Es ahora cuando sabremos si el Big Z fue realmente curado por el tratamiento contra la ira al que se sometió durante la temporada pasada y en preparación para este 2011.


